El reposo del guerrero jedi

2009 Diciembre 14
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de Noel

Nada dice “¡Feliz navidad, amigo con gustos raritos!” como un regalo que: a) se aplique en la vida cotidiana; y b) sea de Star Wars. A continuación, una lista de merchandising galático último modelo, ideal para convertir cada rincón de tu casa en una carta de amor a George Lucas.

- La cama-Halcón Milenario: Debo… resistirme… a hacer el chiste… de la Carrera de Kessel… en menos de… doce parasegundos… Lo intentaré: tiene un compartimento para guardar tus peluches, una funda para el portátil y un montón de lucecitas. ¿Quién dijo que no se podía unir lo geek con lo lounge? Tiene una página de Facebook y todo. Eso sí: si invitas a alguien a dormir, procura tardar algo más de doce parasegundos en hacer la Carrera de Ke… D’oh!

- Palillos láser: Por desgracia, solo están los tres colores básicos (azul, verde y rojo). ¿Qué hay de comer fideos al estilo Mace Windu? Ese tío era tan alucinante que nadie más en toda la galaxia se atrevió a fabricarse un sable púrpura. Seguro que hay una historia increíble detrás de esa decisión.

- Funda para palo de golf de Darth Vader: Demuéstrale a tus compañeros de golf quién manda. Para ello, primero tienes que tomar clases de golf, y luego deberías buscar unos compañeros para, bueno, jugar habitualmente al golf. Una vez te hayas ganado su confianza, podrás sorprenderles con esta funda de malote. (NOTA: Es posible que a tus compañeros de golf no les impresione en absoluto la funda. También deberías tener en cuenta que las clases de golf no tienen pinta de ser baratas. Ah, y el club de golf también es una inversión considerable. En resumen, este objeto te va a salir bastante más caro que los 25 dólares más gastos de envío. ¡Pero imagina sus caras si sale bien! Esa sensación de ligera superioridad que te da el simple hecho de molar más que los demás es impagable).

- Calendario de Clone Wars: Seguro que os estáis preguntando si hay fotos de Ahsoka Tano en la playa. Sois de lo que no hay.

Las cien películas de la década

2009 Diciembre 10
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de Noel

¡Atención! Ahora viene algo que llevo unos cuantos días preparando y que he ido publicando en mi Tumblr a lo largo de todo el día de hoy. Los archivos han sido revisados, la colección de DVDs ha sido puesta patas arriba, mis neuronas han chocado unas con otras como en una tormenta tropical y ha habido, al menos, una pelea muy seria conmigo mismo. No obstante, todo ha merido la pena: aquí tenéis una lista ordenada de las cien mejores películas de la década que ya acaba, a razón de diez películas por año. Por supuesto, mi Tumblr se irá actualizando con el tiempo, así que os dejo los enlaces a continuación:

2000 / 2001 / 2002 / 2003 / 2004 / 2005 / 2006 / 2007 / 2008 / 2009

Por supuesto, sois libres de utilizar los comentarios para debatir, señalarme alguna omisión imperdonable o cualquier otras cosa que se os acurra. La semana que viene, los discos de la década. Porque no puedo conformarme con una sola insensatez, ¿verdad?

Alerta DVD – BD

2009 Diciembre 9
de Noel

1) The Rolling Stones: Gimme Shelter: En la única secuencia memorable de Taking Woodstock (algo así como la película oficial del treinta aniversario del festival), Ang Lee insinuaba las sombras que seguirían a ese breve destello de luz con una línea de diálogo en la que se mencionaba Altamont y una bandera norteamericana clavada en el fango. El concierto pasaría a la historia como el preciso instante en el que el sueño hippie se convirtió en una pesadilla horrible: durante los primeros compases de Under My Thumb, unos Ángeles del Infierno (contratados por los Rolling Stones como seguridad) arrinconaron y acuchillaron a un joven del público que, al parecer, había sacado una pistola. Los hermanos Maysles no solo estaban registrándolo todo en calidad de apóstoles del Direct Cinema, sino que más tarde obligaron a los miembros del grupo a ver las imágenes (y, por supuesto, lo grabaron: la reacción de Mick Jagger es devastadora). Solo por eso, Gimme Shelter merece estar en la estantería de todo amante del rock, la música y la cultura pop con un mínimo de gusto. Además, esto es una edición Criterion, con todo lo que eso conlleva: tránsfer de lujo y un exhuberante arsenal de extras. Si solo puedes ver un documental con música y asesinatos en directo durante estas navidades, que sea este. Ya a la venta (Amazon)

2) G.I. Joe: En el momento de su estreno, alguien comparó esta película con Kill Bill (2003 – 2004) y la definió como poco menos que el blockbuster más inteligente del verano pasado. Estos blogueros, qué cosas tienen, ¿eh? G.I. Joe nos llega en una edición casi desierta de extras: un audiocomentario y dos documentales, que saben a muy poco cuando uno tiene en cuenta que a Hasbro y Paramount no les hubiera costado nada incluir, en una hipotética edición especial, la miniserie de animación guionizada por Warren Ellis y otras delicias para el fan. La futura pervivencia de la franquicia depende de las ventas de este DVD /Blu-ray, así que se lo podrían haber currado un poco más… Ya a la venta

3) Arrástrame al Infierno (Blu-ray): El mercado del blurrayo vive tiempos confusos. Un día nos dicen que es un formato a la deriva, al siguiente nos aseguran que las cosas van viento en popa. No sabemos exactamente en cuál de estas dos tendencias enmarcar la extraña decisión de Universal: lanzar Arrástrame al Infierno un mes antes en Blu-ray que en DVD. Así, aquellos que aún no posean un reproductor del futuro (también conocido como PlayStation 3) tendrán que esperar hasta el 29 de enero para disfrutar del regreso de Sam Raimi al horror hipervitaminado de sus comienzos. Con reservas, por supuesto (no todo funciona en este relato de la EC para tiempos de recesión), pero imprescindible para los que se apresuraron a dar por perdido al director de Evil Dead II (1987). Eso sí, ninguna de las dos ediciones tendrá más contenido adicional que unos tristes diarios de producción. Ya a la venta

Orgullo cyberpunk

2009 Diciembre 8
de Noel

Es probable que este reportaje de El País merezca pasar a los anales del periodismo en nuestro país. Récord de apariciones de la palabra friki (a la que tanto, tantísimo aprecio le tengo), erratas a cascoporro y afirmaciones tan precisas como esta: Friki es un término coloquial que procede del inglés que significa extraño, extravagante, estrafalario o fanático. Y como frikis podemos englobar a distintas tribus urbanas: emmos, góticos o zombis”. Es todo literal y lo podéis comprobar en el enlace de arriba. Sin duda, contribuirá a que las prácticas descritas vayan ganando en respetabilidad dentro de nuestras fronteras.

Por suerte, fuera de ellas podemos encontrar análisis del estado de la cultura pop y noticias sobre la emergencia de nuevas tribus urbanas que no insultan a la inteligencia. io9.com se hace eco de un post aparecido en Fashionising, blog de tendencias en alza, en el que se afirma que la influencia del cyberpunk (presumiblemente, como motivo retro) en ciertos diseñadores esta cristalizando en una moda de botas altas, futuristas y definitivamente decadentes. Si esto significa que vamos a ver más veces a Kristen Stewart con botazas, yo digo sí. Pero aún hay más: una reciente instalación inspirada en Neuromante (con Sasha Grey en el papel de Molly) y, si hacemos caso a los rumores, la misteriosa Inception, de Christopher Nolan, parecen apuntar hacia un regreso del cyberpunk programado para 2010. A los “emmos” les va a encantar.

Marvelandia

2009 Diciembre 4
de Noel

Todos los fanboys que arquearon la ceja cuando se enteraron de que Marvel y Disney estaban en lo alto de un árbol, be-sán-do-se, quizá deberían considerar este un buen momento para tragarse sus palabras. Aquí tenemos un buena colección de diseños y arte conceptual para un parque de atracciones marvelita, proyectado en Dubai para una posible apertura en 2011-2012. Lo más lógico sería pensar que el acuerdo con Disney no ha influido en el proyecto, sino todo lo contrario: ¿será posible imaginar el buen hacer de las distintas Disneylands del mundo colisionando con el esplendor de la Casa de las Ideas? Que estos diseños sirvan de pórtico para un fin de semana largo y placentero. Excelsior!

La Lista (Noviembre 2009)

2009 Diciembre 3
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de Noel

Seis cosas que realmente han cambiado mi vida este mes.

1. El Mañana. El número de diciembre de la revista Wired (edición británica) contiene un artículo de portada con las 25 grandes ideas que, probablemente, marcarán los avances sociales, científicos y culturales de 2010. Entre los peligros de la neurociencia, las bondades de las drogas cibernéticas o el advenimiento de los escritores no humanos, el artículo incluye el Manifesto for a Better Tomorrow, redactado por el bajista de Gorillaz, Murdoc Niccals. Se trata de un decálogo lleno de ideas brillantes y (en su mayoría) perfactemente realizables a través de una pequeñísima revolución, aunque me veo en la obligación de destacar la de orientar todas nuestras aplicaciones, herramientas y widgets hacia un objetivo útil: “Then we’d be free to explore the limitless currents of time and space across the universe, rather than bashing each other over the head with the antiquated concepts of class, territory, commerce and religion”.

2. El pulso del planeta. Llevo más o menos desde que empezó este blog (2004) esperando como loco mi dosis anual de Google Zeitgeist, la lista de búsquedas más frecuentes (por desgracia, solo en el territorio estadounidense). ¿Preparados para saber cuáles han sido los cinco ítems que más rápido han escalado posiciones en la lista a lo largo de 2009? American Idol, gripe A, dinero por chatarra y Paranormal Activity. También tenemos muertos famosos, Twitter, maltratos a estrellas del pop, piratas somalíes, la letra de Poker Face, la crisis, el meme de Kanye West o guías sobre cómo besar. Un gran año, en pocas palabras.

3. Paul Naschy. Un amigo me contó ayer el monumental cabreo que se cogió Álex de la Iglesia cuando entró en directo con Julia Otero desde el taxi que lo llevaba al tanatorio de José Luis López Vázquez. ¿Razón? Que la presentadora tuvo la poca delicadeza de preguntarle al director de la Academia si no pensaba que López Vázquez había hecho mucho cine cutre. Ese mismo comentario lo hemos tenido que escuchar (camuflado o ligeramente reformulado) cientos de veces tras la muerte de Jacinto Molina, así que demos gracias a que Absence le ha dedicado un homenaje a su altura.

4. Zombis feroces. Vaya tela con Blackgas, de Warren Ellis. Reconozco que no estaba preparado para esta descarga de salvajismo narrativo, por mucho que ya esté bastante acostumbrado a las formas perversas con las que el autor se deleita de cuando en cuando y nos destruye las expectativas, los asideros y cualquier atisvo de simpatía con el lector. Esta miniserie de zombis consigue darle un pequeño giro inédito al arquetipo: no son muertos vivientes, sino personas que inhalan un gas volcánico capaz de provocarles una regresión al estado más primitivo, al canibalismo y al sexo post-mortem, al atávico impulso de comerle la cara a tus congéneres. Uno de los relatos de zombis más desasosegantes de esta nueva edad de oro. En otro orden de cosas, por fin me he hecho con Orgullo y prejuicio y zombis. Más sobre mis últimas lecturas en el siguiente párrafo.

5. La perra en el ágora. Estoy terminando La perra de Alejandría (2003), de Pilar Pedraza, que Valdemar ha reeditado en formato bolsillo coincidiendo con el éxito de Ágora. Es una de esas novelas que me pregunto por qué tarde tanto en leer, pero me alegra haberlo hecho justo ahora, cuando la figura de Hipatia está tan de moda que ya empieza a resultar molesta. ¿Más lecturas? Pues muchas cosas que tienen que ver con científicos de ficción en el siglo XIX, por cuestiones de doctorado. Recomiendo The Octane of Claudius (1897), de Barry Pain, precedente casi directo de esa turbia adaptación de El doble asesinato de la calle Morgue que firmó Robert Florey en 1932.

6. Lista de Spotify. La más molona del planeta, pero eso ya lo sabías. Ahora, las malas noticias: las listas colaborativas están abiertas a la colaboración de todo el mundo, lo que puede ser muy bueno o muy malo. En el caso de la lista de octubre, fue muy malo: alguien borró todas las canciones y se dedicó a colgar allí éxitos vintage… Para prevenir dramas, dejo aquí las canciones que integran la lista de noviembre: de este modo, cualquiera de nosotros podrá reconstruirla si pasa lo peor.

1. Blue Boy, de Orange Juice / 2. Challengers, de The New Pornographers / 3. Pretty Fucked Up, de Supersuckers / 4. Microphone, de Coconut Records / 5. Wonderboy, de Tenacious D / 6. Nothing to Hide, de Yo La Tengo / 7. Denis, de Scooter Skirts / 8. Bastards of Young, de The Masticators / 9. Purdey, de Siniestro Total / 10. Statuesque, de Sleeper / 11. Ripped Pants, de SpongeBob SquarePantas / 12. April Skies, de The Jesus and Mary Chain / 13. Tigerlily, de La Roux.

He vuelto a Tumblr

2009 Noviembre 30
de Noel

Esto es así. ¿Que por cuánto tiempo? Es que vosotros también tenéis unas preguntas que ya os vale…

La generación perdida

2009 Noviembre 27
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de Noel

En su (un tanto pesimista) balance de la década aparecido hoy en EP3, Jordi Costa dedica todo un apartado a Lost, con afirmaciones tan interesantes como esta: “Aunque su parroquia de fieles ha ido ajustando su número a las selectivas dimensiones del círculo de iniciados, la serie Perdidos ha sido el más claro intento de formular una gran mitología unificadora en esta década”. Poco después de leer esto, encuentro en EW.com una entrevista a Jon Lachonis, más conocido como Doc Arzt, uno de los blogueros más obsesivos y dedicados a la causa lostie. Cuando le piden que intente resumir qué es Lost en menos de veinticino palabras, Doc Artz lo tiene claro: “Cuando algún descendiente remoto de (Thomas) Bulfinch se ponga a documentar la mitología de nuestra generación, Lost será nuestra Ilíada. Es un mito en expansión”.

Los dos casos de arriba no son más que un ejemplo de lo mucho que Lost ha conseguido a lo largo de todos estos años… y de la presión que se cierne sobre sus creadores de cara a rematar su obra con una última temporada satisfactoria. El artículo de Entertainment Weekly habla también de una cierta ansiedad acerca de (¡spoilers!) la posibilidad de un reboot que se planteó allá por mayo. El autor de este blog se tapa los oídos y grita la-la-la cada vez que alguien intenta contarle el último cotilleo de DarkUFO o le pasa un enlace con fotos robadas del plató en Hawai, pero también se declara afectado por esa ansiedad. Ocurra lo que ocurra en el doble episodio que abrirá la última temporada (fecha de emisión: 2 de febrero de 2010), es seguro que vamos a visitar una zona inexplorada. Damon Lindelof y Carlton Cuse confían en que la cadena mantenga su promesa de no mostrar ni una sola escena de la sexta temporada antes del estreno, ya que consideran que cualquier vistazo a ese primer episodio arruinaría la sorpresa. Es decir, que el próximo febrero nos vamos a enfrentar a algo muy extraño en los tiempos que corren: una ficción de consumo masivo capaz de sorprendernos de verdad, una posibilidad de que (como señala Doc Artz) Lost vuelva a hacer una vez más lo que mejor sabe: enfrentarnos a lo inesperado.

Cara de pizza redux

2009 Noviembre 26


NECA
ha anunciado esta semana sus primeras novedades de cara a 2010, que básicamente se reducen a sus más recientes licencias cinematográficas: Furia de titanes y Pesadilla en Elm Street. El origen. Dos nuevas versiones de clásicos que, en el caso de la primera, pedían a gritos una actualización. O no. En lo que todos estamos de acuerdo es en que un remake de Elm Street sin Robert Englund no parece, a priori, la más feliz de las ideas. Arriba tenéis al muñeco de Freddy Krueger pre-incendio violento (¿o quizá es una figura de acción de Joaquín Sabina?), pero me temo que tendréis que pinchar en este enlace si queréis ver el muñeco de Jackie Earle Haley en todo su esplendor caradepizzero, pues podría ser considerado un spoiler. ¿Qué os parece? Yo confirmo algo que ya intuí con el trailer: el nuevo Freddy tiene un aire a (y debería haber sido interpretado por) Tom Waits. Tendremos que esperar hasta el próximo mes de mayo para ver hasta qué punto acierto o me equivoco.

Link-O-Vision (24 – 11 – 09)

2009 Noviembre 25
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de Noel

Todas las semanas, EDLH te trae en bandeja los mejores enlaces de la WWW. Nunca vas a terminar de agradecérselo como es debido.

Música: Las zapatillas de los Pixies. De Death to the Pixies, para ser exactos. ¿Existe un regalo de navidades mejor? Probablemente, pero a mí no se me ocurre ninguno. Se trata de la última incorporación a la línea Vans Bands, que ya incluye grupos como KISS, Iron Maiden o Mastodon. Si el Hombre es cinco, el Diablo es seis, entonces Dios se pondría estas zapatillas y las luciría con orgullo. [Slicing Up Eyeballs]

Mundo extraño: El calentamiento globla nos puede llevar a la guerra. Según los expertos (expertos en, ya sabéis, ciencia), hay una relación directa entre el incremento de temperatura y las guerras civiles que brotaron en el continente africano desde 1981 hasta 2002. En Madrid, al menos, hemos tenido días de verano hasta finales del mes de octubre: de seguir así, estaremos todos matándonos los unos a los otros alrededor de 2030. ¿Deprimido y asustado, querido lector? Vaya, ahora me siento culpable… Como acto de contrición, siento que debo enlazar esta píldora de luminosidad concentrada. [io9.com]

Televisión: Este blog es muy partidario de que a Joss Whedon le den premios porque sí, sin razón aparente, a lo loco, mucho más después de que le cancelen una serie. Por eso, aplaude a rabiar la decisión de la Producer’s Guild of America, que ha decidido concederle el Vanguard Award por, bueno, por ser un tío acojonante (la razón oficial es “por sus logros en nuevos medios y tecnologías”). Después de la revolución que supuso Dr. Horrible Sing-Along Blog (2008) y de su astucia al plantear una nueva temporada de Buffy en un medio diferente, lo extraño hubiera sido que no le dieran un galardón que ya tienen John Lasseter, George Lucas o James Cameron. También se lo dieron a Tom de MySpace, aunque casi seguro que no fue por su interpretación en Funny People (2009). [Empire]

Cine: Cada día, el casting de Thor suma un nuevo miembro, en una escalada de contratos actorales que bien puede terminar con Sergio Peris Mencheta firmando para interpretar a Rudo Asgardiano #3. Hoy hemos sabido que Kat Dennings, musa indie y co-protagonista de Nick and Norah’s Infinite Playlist (2008), se une a (coged aire) Anthony Hopkins, Chris Hemsworth, Natalie Portman, Ray Stevenson, Stuart Townsend, Idris Elba y Tom Hiddleston en la adaptación del adorado superhéroe marvelita. Aún no sabemos a quién interpretará la recién llegada, pero los rumores apuntan a que ha fichado como ayudante de la doctora Jane Foster (Portman). La posibilidad de que Kat Dennings y Natalie Portman compartan plano en una película de Thor es lo más parecido a un Valhalla geek que se nos ocurrirá jamás. [Superhero Hype]

Cinecittá como parque temático

2009 Noviembre 23
de Noel

Los estudios Cinecittá han decidido rentabilizar su legado a lo grande: construyendo un parque temático. Las autoridades romanas confían en que Cinecittá World incremente el ya impresionante catálogo de estímulos turísticos de la ciudad, pero aún queda la difícil tarea de decidir qué películas rodadas allí tienen potencial como montaña rusa, coches de choque o espectáculo en vivo. Los estudios Universal tienen Parque jurásico (1993), una película con estructura de atracción. Warner Bros. tiene a los Looney Tunes para entretener al visitante infantil y a los superhéroes de DC para los amantes de las emociones fuertes. ¿Y qué hay de Cinecittá?

En principio, lo más lógico sería pensar en las superproducciones de Hollywood: la carrera de cuádrigas de Ben-Hur (1959) darían para una buena montaña rusa de madera, las peleas callejeras de Gangs of New York (2002) serían un gran espectáculo con actores, Daylight (1996) es casi la quintaesencia de eso que los norteamericanos llaman dark ride… También hay posibilidad de un Viaje submarino de Steve Zissou (con un tiburón jaguar animatrónico) o una Visita a la Luna con el Barón de Munchausen. No obstante, los ideólogos de este parque deberían apostar por las películas italianas y edificar las atracciones más heterodoxas y gafapastas de todos los tiempos: ¡un restaurante inspirado en la Via Venetto de La dolce vita (1960)! ¡Unos caballitos con la banda sonora de Bellisima (1951)! ¡Un… algo de Saló o los 120 días de Sodoma (1975)! Al fin y al cabo, la inminente adaptación cinematográfica de Nine promete ya un acercamiento de la ansiedad existencial felliniana a las coordenadas de un parque temático.

Ah, más ideas para un parque temático loco, loco, loco en este antiguo post.

El Oscar de Corman

2009 Noviembre 19
de Noel

La próxima ceremonia de los Oscar se postula como el inicio de una nueva era, como parecen indicar esa propuesta de diez candidatas a Mejor Película que tanto dio que hablar. ¿Significará eso que la ceremonia será aún más larga que de costumbre? No, porque los nuevos productores de la gala han adelantado la entrega de los Oscar honoríficos para ahorrar tiempo de cara al 7 de marzo. Así, el pasado sábado se dieron en Los Angeles los premios Governor de la Academia de las Ciencias y las Artes Cinematográficas (ey, ese es su nombre completo), que este año fueron para Lauren Bacall, el director de fotografía Gordon Willis (¡gracias, Tito Gray!), el productor John Calley y Roger Corman.

Es comprensible que nuestros medios de comunicación centrasen su atención en Bacall e ignorasen por completo al tal Calley, pero la ausencia total de comentarios acerca de Corman es inaceptable. El director, productor, guionista y actor ocasional es mucho más que el rey de la serie B, pero solo esa etiqueta debería haber bastado para que alguien le dedicara un mal perfil o una mala columna. ¡Gah! Es imposible no pensar en el Goya que se le concedió a Jesús Franco el año pasado, aunque Sark me explicó (con toda la razón) que este Oscar honorífico tiene más que ver con el hecho de que la mitad de los miembros de la academia comenzaron con o fueron protegidos de Corman: Francis Ford Coppola, Martin Scorsese, Peter Bogdanovich, Ron Howard, James Cameron, Curtis Hanson, Jonathan Demme, Jack Nicholson

En Tim Burton. Cuentos en sombras (Glénat, 2000), Jordi Sánchez-Navarro explica la importancia para la cultura popular norteamericana de una de las etapas más interesantes de la carrera de Corman, su ciclo de adaptaciones de Edgar Allan Poe. Más concretamente, el director convirtió un clásico de la cultura en un objeto de consumo: “Corman llevó a cabo un proceso de reconstrucción de una obra similar al ejecutado por los artistas pop (…) La obra maestra de la literatura (…) se convertía en puro objeto de explotación, en objeto de supermercado, hasta el punto de que los niños pueden parrasafear al poeta y quieren ser como Vincent Price. Esta es la clave de un cortometraje como Vincent (1982), en el que un Tim Burton que nunca había leído a Poe pudo, gracias a la influencia mediúmnica de Corgan, reproducir su imaginería en stop-motion. Corman concibió la posibilidad de adaptar La caída de la Casa Usher (1840) como una manera de manejar presupuestos más amplios y condiciones de rodaje razonables bajo una excusa respetable, pero acabó construyendo un ciclo influyente y lleno de aciertos estéticos que acercó a Poe a varias generaciones. Y esta es solo una de las facetas de este auténtico estajanovista del cine, de este amante de su trabajo. Como se suele decir, ya era hora de que alguien reconociera su labor.

The blogs they are a-changin’

2009 Noviembre 18
de Noel

Sospecho que WordPress está llevando a cabo siniestros experimentos en sus blogs, que ahora hacen cosas como no especificar el número de comentarios que tienen algunos posts o poner automáticamente enlaces para ver las fotos más grandes. Son cambios mínimos, sí, pero no se me ocurría ninguna introducción para Stitch Wars, una muestra de arte amateur y hecho a mano inspirada en una película de 1977, en la que parece ser que se ven naves espaciales, monjes guerreros, granjeros galáticos y un villano que respira raro. Una cosa muy lograda, aseguran, pero díselo a esos treintañeros sin novia que van a las convenciones disfrazados de THX 1138. En realidad, todas estas palabras solo sirven de excusa para colocar la imagen que hay arriba. Se trata, en muchos sentidos, de la mejor fotografía jamás tomada.

La literalidad extrema como traición (y II)

2009 Noviembre 17
de Noel

4. Cuando se le pide que razone su proverbial alergia a cualquier adaptación cinemtaográfica de su obra, Alan Moore ofrece razones ciertamente interesantes. Por ejemplo, en esta entrevista con The Guardian: “Hay alguna cualidad en los cómics que hace posibles cosas que no puedes lograr en cualquier otro medio”. Más: “Con Watchmen, hicimos cosas sobre el papel que pueden ser francamente horribles, sensacionalistas o desagradables si las interpretas literalmente en un medio como el cine”. En otras entrevistas, a medida que se iba acercando el estreno de la película, Moore explicaba que él y Dave Gibbons concibieron la miniserie como una reflexión metalingüística de los cómics en cuanto medio de expresión. Esa es una de las razones por las que la historieta de los piratas es relevante: coloca al lector ante un marco dentro de otro marco, haciendo así que se plantee su propia posición con respecto a la obra. En un nivel de lectura superficial, Watchmen es la historia de unos justicieros enmascarados que deben formar equipo una última vez para detener el retorcido plan mesiánico de uno de ellos, decidido a aprovechar su condición de superhombre para cambiar el rumbo de la humanidad. La película de Zack Snyder hace lo que puede por traducir las tácticas posmodernas y la narrativa no lineal que Moore supo integrar en el lenguaje de la novela gráfica: es muy difícil que una superproducción comercial canalice a la perfección el joyciano flujo de conciencia del episodio narrado por el Doctor Manhattan, pero (al César lo que es del César) el director tampoco sale mal parado en su intento. El problema es que, básicamente, no pasa de ese primer nivel de lectura.

5. La reflexión sobre el propio medio es la razón de ser última de una obra como Watchmen. Su estudio del arquetipo superheroico supuso una deconstrucción y una búsqueda de alma en la ficción popular sin precedentes: el existencialismo por fin cabía en una viñeta. Moore asimiló los fundamentos de la narrativa posmoderna y los adaptó al universo cerrado de los tebeos, obteniendo como resultado un trabajo que tenía mucho de placer intertextual para los conocedores de la historia del cómic. Trasladar tal cual una obra que versa sobre los mecanismos de un medio de expresión artística a otro diferente acaba revelándose como una traición evidente, o al menos como una mera simulación epidérmica del original. Snyder pudo haber calcado hasta la última mancha de la gabardina de Rorschach, pero tendría que haber reparado antes en que el error fundamental estaba en el propio Rorschach. En el fondo, no en la forma. Por paradójico que suene, los protagonistas de un Watchmen cinematográfico realmente fiel a los postulados del original no deberían haber sido arquetipos de cómics, sino arquetipos de película: Sally Jupiter como una femme fatale octogenaria, el Comediante como un Clark Gable realmente crepuscular, el Búho Nocturno original como un detective a lo Humphrey Bogart, Dan Dreiberg como el Philip Marlowe altmaniano de El largo adiós (1973), Ozymandias como un villano del James Bond cinematográfico, Espectro de Seda II como la versión madura de la Jane Fonda de Klute (1971), Rorschach como una evolución del David Sumner de Perros de paja (1971)… Por supuesto, el tebeo de piratas sería sustituido por un serial cinematográfico de piratas, en el que el actor protagonista no dejara de mirar directamente a la cámara (con contraplanos del niño negro sentado en su butaca). Los personajes podrían reflexionar en voz alta sobre lo mucho que se parecen sus vidas a las de los personajes literarios en los que se inspiran y el clímax consistiría en un tiroteo, una pelea de tartas, un beso catártico y el Doctor Manhattan (un sosias de Clint Eastwood) caminando hacia el atardecer.  En suma, la única posibilidad de ser fiel a Watchmen hubiera pasado por remodelar Watchmen de arriba a abajo. Por rodar un Watchmen sin mención alguna a los superhéroes.

6. Aún sería necesario dar un paso más para alcanzar la adaptación definitiva de la obra de Moore y Gibbons. El Ultimate Cut ha convertido la historieta de piratas en un mediometraje de animación, lo que desvirtúa gran parte de su sentido y lo convierte en poco más que un extra vistoso. Otro error cometido en aras de la literaridad es trasformar los fragmentos de Under the Hood, la autobiografía de Hollis Mason, en un documental, cuando su potencial como postre de los primeros números de Watchmen residía, precisamente, en su condición de páginas con mucha letra y pocos dibujos en un medio caracterizado por presentar muchos dibujos y poca letra. Traducir esas páginas estáticas al lenguaje audiovisual es contraproducente: si Snyder quería literaridad, debería haber filmado un largo plano en HD de cada página del falso libro. Así, llegamos a la idea de montaje intelectual de Eisenstein, quien no en vano pretendía hacerle justicia a la teoría marxista con una adaptación (un Ultimate Cut avant la lettre) de El Capital que integrase una serie de imágenes dispares y aparentemente inconexas en un Todo que solo tendría sentido una vez decodificado por la mente del espectador. Así, el Ultimate Cut de Watchmen debería ser algo más parecido a un hipertexto que a un largometraje tradicional: un montaje no lineal de secuencias audiovisuales que despliegan una reproducción en movimiento (un motion comic) de la página original, fragmentos de animación, textos del libro de Mason o del New Frontiersman, archivos de audio con las canciones que cerraban cada episodio, fotografías del hongo atómico y de la superficie de Marte, clips de Los arquitectos del miedo superpuestos al clímax revisado de la película… El espectador formularía el significado abstracto de Watchmen a partir de esta sobredosis de significantes concretos. El resultado sería una adaptación tan fiel que solo tendríamos una opción al terminar de verla: quemar la novela gráfica original.

La literaridad extrema como traición (I)

2009 Noviembre 16
de Noel

Ultimate

El lanzamiento en DVD y Blu-ray de Watchmen: The Ultimate Cut (2009) ha hecho realidad, por fin, el sueño megalómano de su director Zack Snyder: una adaptación cinematográfica que reprodujera, con una voluntad mimética casi obsesiva, la experiencia de leer el cómic de Alan Moore y Dave Gibbons. El montaje definitivo es producto de descomponer Tales of the Black Freighter (2009), versión animada del relato-dentro-del-relato que Moore concibió como juego de espejos y enésimo nivel de lectura, de manera que cada fragmento corte la narración principal en el mismo punto que el original. En suma, la desproporcionada edición de cinco dvds y cuatro Blu-rays presenta como plato principal un montaje del director (que ya había sido editado previamente) con el relato de piratas incluido, formando así lo que para muchos espectadores supondrá la adaptación definitiva, la experiencia análoga total que ya tantearon Robert Rodriguez y Frank Miller con su Sin City (2005). Sin embargo, este blog propone a sus lectores una paradoja: es posible que el Ultimate Cut no sea la adaptación más literal posible de Watchmen, sino una traición falsamente mimética que, en realidad, le es infiel al original en lo fundamental.

1. En los meses anteriores a su estreno, la película de Snyder provocó la ira de los fundamentalistas del comic-book, considerado durante décadas como una pieza de ficción intocable e inabarcable. Los rumores apuntaban a que el director y sus guionistas habían cambiado el final imaginado por Moore, sustituyendo la falsa amenaza extraterrestre con forma de pulpo gigante por una solución más viable desde el punto de vista narrativo. El problema estaba en que los fundamentalistas tenían razón: Watchmen es realmente inabarcable para el lenguaje cinematográfico, aunque solo sea por el hecho de que ninguna película podría condensar su multiplicación de subtramas y líneas narrativas. Ni siquiera el Ultimate Cut, de tres horas y media, podría haber incluido la explicación al pulpo gigante (un grupo de artistas y científicos son secuestrados y trasladados a una isla desierta para imaginar una amenaza del espacio exterior). Por tanto, Snyder no tuvo más remedio que recurrir a uno de sus protagonistas para simplificar el clímax final.

Watchmen

2. Las quejas de los integristas de la viñeta se pueden interpretar como una advertencia sobre los peligros de prometer una literaridad extrema que se antoja imposible (si los acostumbras a darles absolutamente todo, es normal que se vuelvan contra ti cuando les escatimas aunque sea un ápice), pero no les faltaba parte de razón: el pulpo gigante tiene unas connotaciones políticas y culturales que forman parte del ADN de Watchmen. Además, es uno de los pocos momentos en los que el lector comprueba hasta qué punto lo extraordinario está integrado en la realidad paralela de la historia. Es bien sabido que Moore pudo haberse inspirado en Los arquitectos del miedo (1963), episodio de The Outer Limits que también presentaba una amenaza desproporcionada y monstruosa como única solución posible a la Guerra Fría. Hacia el final de la película, Snyder hace una referencia directa al episodio, que se está emitiendo en el televisor de Sally Jupiter cuando su hija y Daniel Dreiberg van a saludarla. De esta manera, el director invalidaba cualquier crítica por parte de los fundamentalistas: si su deseo era que todo estuviera ahí, que todos los elementos se vieran en pantalla, Snyder había cumplido, a través de un guiño al espectador-lector que tenía mucho de disculpa. La referencia a Los arquitectos del miedo era una manera de suplicarle a un sector del público que no lo linchase, pues conocía el material y sus fuentes. La fiebre por la adaptación al pie de la letra como sinónimo de calidad (el modelo Sin City) significa que cualquier desvío del original conlleve una escena posterior en la que alguien pida perdón.

3. El modelo Sin City tiene su contrapartida en Ghost World (2001): el director Terry Zwigoff también contó con la estrecha colaboración de Daniel Clowes, autor de la novela gráfica original, en las fases de escritura y preproducción. Su estrategia no pudo ser más diferente a la de Rodriguez y Miller, que escogieron cuatro historietas firmadas por el segundo y las tradujeron a un lenguaje cinematográfico que hibridaba el estaismo de los tableaux vivants con una suerte de infografía noir para reproducir viñetas en las composiciones de plano. Zwigoff y Clowes, en cambio, decidieron conservar el espíritu del original y proponer una historia paralela, pero complementaria. El resultado fue una película más viva y satisfactoria que Sin City, que aún hoy supone una experiencia extraña, casi una naturaleza muerta, que no aporta demasiados placeres inéditos al lector de cómics. Por suerte, Snyder no decidió seguir este modelo hasta sus últimas consecuencias: su diseño de producción y su encomiable formalismo no calcan la estética de Dave Gibbons, sino que dejan a la película respirar y encontrar su propio ritmo. No obstante, el director no puede prescindir del todo de esos ralentís que tanto lastraban 300 (2007), su adaptación de Miller, y que los fans del original aplaudieron como intentos de reproducir las viñetas en pantalla grande. Esta manera de pensar debería haber llevado a muchos a preferir Watchmen: The Complete Motion Comic, una producción de no-animación que se lanzó al mismo tiempo que la película llegaba a los cines. En principio, su premisa fundamental podría parecer una deconstrucción crítica (propia casi de instalación artística) del modelo Sin City: si se lleva hasta el extremo, esta estrategia tan amada por cierto tipo de espectador no difiere demasiado de pasar muy rápido las páginas del cómic.

Seguimos mañana.