Flashazo del futuro

El presente es ciencia-ficción. Nuestras vidas ya son ciencia-ficción. ¿Alguna duda al respecto? El título de este artículo, de la imprescindible io9.com, las disipa todas: Is the Large Hadron Collider being sabotaged from the future? Al parecer, dos científicos de reconocido prestigio (el doctor Holger Bech Nielsen, del Instituto Niels Bohr de Copenhague; y el doctor Masao Ninomiya, del Instituto Yukawa de Kioto) han formulado la teoría de que la serie de catastróficas desdichas y contratiempos que ha experimentado el Gran Colisionador de Hadrones desde su puesta de largo podrían responder a un intento de sabotaje por parte de fuerzas venidas del futuro. Los dos expertos apuntan esa posibilidad en textos como Test of Influence from Future in Large Hadron Collider: A Proposal, que explica la diferencia entre viajar al pasado para matar a tu abuelo (y más tarde acostarte con tu abuela, como le pasó al pobre Fry) y viajar al pasado para impedir que tu abuelo sea atropellado por un autobús. La paradoja es que los hipotéticos viajeros del futuro estarían intentando impedir que suceda la posible chispa misma del viaje en el tiempo, es decir, la confirmación de la existencia del bosón de Higgs. Esta gente está arriesgando todo su continuo espacio-tiempo para salvarnos a nosotros, lo cual nos puede dar una idea de la magnitud de la catástrofe en la que están sumidos.
Si vivimos en tiempos en los que el New York Times publica un ensayo sobre el tema, entonces no tendremos más remedio que estar de acuerdo en que una serie como Fringe será vista, dentro de unos años, como una de las ficciones que mejor captó lo que se estaba gestando en la sociedad. A un nivel algo menos interesante, el Gran Colisionador de Hadrones ya ha figurado en dos thrillers de aeropuerto y aliento pulp, Ángeles & demonios y FlashForward, con el segundo de ellos como motor de una serie televisiva que, en más de un sentido, podría considerarse una suerte de Fringe para niños (o para tontos). Es posible que nuestros salvadores desconocidos de dentro de cuarenta años estudien todas estas ficciones como nosotros estudiamos ahora (o, al menos, lo hacíamos hasta hace poco) la obra de Jules Verne o H.G. Wells.
APASIONANTE TODO
añado más: APABULLANTE
aún más: La ciencia-ficción es prehistoria.
Si esto es verdad, seguro que es cosa de John Titor.
Qué cachondos. Se han leído “Cronopaisaje” de Gregory Benford.
A ver cuanto tarda Parade en sacar la cancionzaca.
O el disco.
Fascinante.
El mundo se acaba: En el capítulo 5 de la segunda temporada de fringe, en el minuto 20:00, uno de los agentes que registran la oficina dice claramente: Bisca el Barsa.
Ojalá pase, antes de morirme quiero ver eso. Quiero descomponerme en atrones, michones y positroncios y viajar a una galaxia lejana. No hay dolor.