Lecturas de medianoche (11)

Esta pequeña historia está construida para provocar al lector un escalofrío y una sonrisa nerviosa justo en el último párrafo, cuando se nos muestra, a través de un simple reflejo, al sanador que cree entender a su víctima como el cazador cazado que es. Lo explica Von Trier en su Anticristo: la mujer, fuerza de la naturaleza, ha de ser civilizada; y, para ello, qué mejor herramienta que los cuentos de hadas.
Ballard, por su parte, nos dice que las verdaderas pesadillas se encuentran en la trampa psicoanalítica, una lección que los hombres sensibles a la programación de género aprenden leyendo La Cenicienta, a la vez que son impelidos a introducirse en el freudiano zapatito de cristal. Sexo y (des)control. Ya lo advertía Al Pacino en Pactar con el Diablo: “La soberbia es mi pecado favorito”. Y una mujer “sabia, elegante y completamente dueña de sí misma” —y, por ende, de la situación— es mi fantasía furibunda preferida, para qué negarlo.
