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2009: El año que… (I)

28/12/2009

Ilustración de Tom Humberstone.
Ilustración de Tom Huberstone.

… el vampiro pasó a ser, definitivamente, otra cosa. El éxito de Luna Nueva, la segunda entrega de la saga Crepúsculo, ha motivado todo tipo de análisis más o menos pormenorizados, aunque ninguno tan certero como este tweet de Damon Lindelof: “Cuando estaba en el instituto, me consideraban un capullo por pensar que los vampiros y los hombres-lobo molaban. ¿¿¡¡Qué ha pasado!!??”. La contribución de la mitología romántico-sobrenatural de Stephenie Meyer a la cultura popular ha tenido (y, sobre todo, tendrá) un alcance tan largo y complejo que no puede ser reducida a un par de comentarios ingeniosos sobre la inutilidad patológica de su heroína o el pelo de Robert Pattinson. De hecho, tardaremos algún tiempo en comprender del todo las mutaciones que está experimentando ahora mismo arquetipo vampírico, que no son más que la culminación de varios procesos sociales (la normalización del Otro, por ejemplo). El fenómeno Déjame entrar no pertenece a una órbita muy diferente a la de Meyer, aunque quizá yo no sea el más indicado para hablar: soy la única persona en el planeta que no gusta de la película de Tomas Alfredson.

… el meme se convirtió en fenómeno masivo. El científico británico Richard Dawkins no pudo haber llegado a sospechar que llegaría el día en que una nueva disciplina, la memética, estudiaría fotos de gatos locos desde el punto de vista de la sociología computacional. El meme internáutico ha llegado a un grado de masificación tal que webs de un solo chiste como Look at This Fucking Hipster dan origen a un libro de próxima publicación. La LOLsfera está creando, además, un nuevo tipo de humor que dice muchísimo sobre la sociedad en la que vivimos: webs como Lamebook o Texts From Last Night son un diagnóstico preciso y terríblemente divertido/deprimente de las relaciones interpersonales en la era de la red social. Por último, un fenómeno como el de las decontextualizaciones de las hijas de Zapatero podría ser un buen ejemplo de la carga de prejuicios y viejos estereotipos sociales que aún anidan en muchos memes.

… el 3D digital se empezó a asentar. Seis años después de que James Cameron introdujera las tres dimensiones en alta definición con su documental Ghosts of the Abyss, su ambiciosa Avatar parece haber catapultado esa tecnología al gran público. En el momento en que escribo estas líneas, la epopeya Na’Vi lleva dos semanas en lo más alto de las carteleras de todo el mundo y ha recaudado más de 212 millones de dólares solo en Estados Unidos. Antes de eso, el público empezó a preferir ver cintas de animación como Monstruos contra Alienígenas o Up con las gafas puestas. Aún está por ver cómo evoluciona lo que muchos expertos siguen considerando un mero gimmick: por el momento, hay razones para que Cameron y demás gurús de la tercera dimensión sean optimistas.


… el pop volvió a provenir del espacio exterior.
En su lista de las personas más importantes del año para la ciencia-ficción, io9.com incluyó a alguien que, en un principio, podría parecer fuera de lugar: Lady Gaga. Sin embargo, se trata de una creación de laboratorio, casi del producto de un mad doctor: una estrella del pop que, al mismo tiempo, recupera la figura de la superestrella alienígena (verbigracia, David Bowie) y crea un nuevo arquetipo exagerado para los tiempos de la fama monstruosa. Tampoco debemos olvidarnos de Susan Boyle, representante de la fama líquida y protagonista de una historia mediática de ascenso, caída y nuevo ascenso que, hace unas décadas, hubiera pertenecido a la esfera de la barraca de feria y las explotaciones de serie B.

… la nueva edad de oro de la ciencia-ficción televisiva llegó a su fin. FlashForward se ve obligada a hacer un parón para que sus guionistas encuentren el rumbo, V no cumple ni las expectativas más generosas, el final de Battlestar Galactica deja boquiabiertos (en el mal sentido) a la inmensa mayoría de sus fans y Dollhouse se acerca a la cancelación con unas audiencias cada vez más bochornosas. Reconozcámoslo: alguien metió la pata hasta el fondo cuando pronosticó que Lost iba a abrir un nuevo y esplendoroso camino para la ciencia-ficción televisiva. A día de hoy, solo las producciones de J.J. Abrams y el aparentemente infalible Doctor Who resisten. Quizá el secreto resida en aceptar las ideas más radicales de aquella serie sobre la isla de los misterios, en lugar de producir a granel artefactos defectuosos que solo están interesados en copiar sus aspectos más superficiales. ¡Pero más sobre esto en la segunda parte de nuestro repaso a este 2009 agonizante!

8 comentarios leave one →
  1. 28/12/2009 3:41 pm

    A ti no te gusta la peli sueca esa de la niñica vampira, pero a mí me parece un truño capital, bonito por fuera (que no tiene por qué significar nada bueno) y vacío por dentro (que en este caso sí significa algo malo porque la peli es esfuerza en aparentar lo contrario a través de la somera).

    De Dollhouse necesito pasar ya del piloto (el emitido por televisión, no el remontado para el último capitulo de la 1º temporada), pero hay otras cosas relacionadas con Whedon que me urgen más, como terminar de leer la 8ª temporada de Buffy de una maldita vez.

  2. 28/12/2009 4:49 pm

    Dollhouse ES bochornosa. Por un momento pareció captar la serie b, e incluso tuvo amagos de calidad. en vano.

    A mi que el final de Galactica me gustó…Es un final tonto y efectista, si, pero me gustó.

  3. gromland permalink
    29/12/2009 2:00 am

    Respecto al batacazo catódico de la Sci-Fi, estimado Noel, olvida la caída en barrena de la niña bonita de la NBC: “Heroes” (o “Cómo conseguir un interesante resultado en la primera temporada para permitir que las siguientes las co-guionicen una maruja alcohólica y un mono con parkinson”).
    El problema es que ahora tenemos más bien el género “Drama Sci-Fi” (“V” o “FlashForward” son un claro ejemplo), mientras que los productos Abrams son ciencia ficción pura – a mi modo de ver, si consiguen caer de pie en la sexta temporada de “Lost”, es para ponerles un monumento).
    Por suerte, en España no tenemos ese problema: como no se hacen series de ciencia ficción…

  4. 29/12/2009 5:12 am

    “Por último, un fenómeno como el de las decontextualizaciones de las hijas de Zapatero podría ser un buen ejemplo de la carga de prejuicios y viejos estereotipos sociales que aún anidan en muchos memes.”

    ¿Me puedo hacer una camiseta con esto? ^__^

  5. Tones permalink
    29/12/2009 1:26 pm

    A mí no me disgusta al cien por cien “Dejame entrar”, aunque he acabado pillándole algo de manía, pero sí que es cierto que como nos dijo Antonio, si recuerda, jode mucho que sea una película tan teledirigida y consciente de a qué público se dirige. En ese sentido no difiere mucho de “Crepúsculo”.

    En cuanto a “Héroes”, basta de autoengañarse!! Esa serie no moló en ningún momento!!

  6. Apático permalink
    29/12/2009 5:47 pm

    ¿Qué pasa con el final de Galáctica?

  7. 29/12/2009 6:13 pm

    Y yo que no veo tan “teledirigida” Déjame Entrar… y eso que tengo un radar para peliculas hechas con plantilla muy sensible. Pero es cierto que se le ha dado muchísimo bombo.

Trackbacks

  1. Se confirma que a James Cameron le rueda las películas su madre (o “Un repaso exhaustivo a la par que superficial del año que termina”). « Gromland

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