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Bosque de sombras

16/02/2010

En Espectros de Marx (1993, editorial Trotta), Jacques Derrida acuña el concepto de hauntology, que vendría a ser algo así como fantasmología: la noción de que el presente está siendo sobrevolado por el pasado y solo puede existir con respecto a él. Derrida lo aplica al campo de la política, pero Hombres Sabios como Warren Ellis o Simon Reynolds han empezado a utilizar la fantasmología para explicar algunas de las tendencias actuales en el arte. Películas como El buen alemán (2006) o la inminente Tron Legacy (2010) se pueden entender como intentos casi patológicos de cerrar vías abiertas en el pasado, de volver al siglo XX con las nuevas armas (tecnológicas, en su gran mayoría) del XXI. El hombre lobo no solo supone un intento por parte de la Universal de desempolvar la magia de su edad de oro, sino también un retorno a ese revival noventero en el que autores como Francis Ford Coppola o Kenneth Branagh pretendieron devolver a los mitos terroríficos a sus raíces románticas. Así, la película de Joe Johnston nace vieja, prefiriendo recrearse en la atmósfera clásica (o en la contención) en lugar de apostar por la excentricidad de Van Helsing (2004), una película que se aprovechó de la fantasmología para inventar algo, no para limirarse a recrear antiguas formas.

Lo más interesante de este cuento gótico, Rick Baker aparte, es su habilidad para convertir el clásico de 1941 en un psicodrama sexual y muy, muy freudiano. La sátira psiquiátrica del fragmento del manicomio actúa como pista falsa, porque el conflicto principal del libreto (que parece haber sobrevivido milagrosamente a un proceso de producción lleno de reescrituras y remontajes) tiene en su centro a un padre-bestia hambriento de placer aberrante y a un hijo que debe acabar con él, luchar contra la tentación incestuosa que supone el personaje de Emily Blunt (prometida de su hermano y la viva imagen de su madre, como se nos recuerda en varias ocasiones) y aprender a gestionar a su propia bestia interior. No es casual que el principal espacio de la película sea una mansión medioo en ruinas: El hombre lobo está tan dominada por un pasado espectral que todo en ella resulta incómodo, asfixiante, inhóspito.

The Wolfman (2010) Director: Joe Johnston. Guión: Andrew Kevin Walker y David Self, basado en un libreto original de Curt Siodmak. Intérpretes: Benicio del Toro, Emily Blunt, Anthony Hopkins, Hugo Weaving. Fotografía: Shelly Johnson. Duración: 102 minutos.

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3 comentarios leave one →
  1. 16/02/2010 2:07 pm

    >Emily Blunt (prometida de su hermano y la viva imagen de su padre, como se nos recuerda en >varias ocasiones)

    De su Madre. Que no tiene TANTA barba.

  2. Noel permalink*
    16/02/2010 2:09 pm

    ¡Mi madre! Ya está cambiado, gracias. Habrá sido un, em, LAPSUS…

  3. Apático permalink
    16/02/2010 2:16 pm

    ¡Por fin alguien reivindica Van Helsing!¡Es usted mi héroe, Noel!

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