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Blockbusters ’10: “La saga Crepúsculo: Eclipse”

01/07/2010

“No hay salida. No hay esperanza. Solo hambre y dolor”. Algunos tomamos estas palabras, pronunciadas por un feroz Danny Huston en 30 días de oscuridad (2007), como el anuncio de una posible vía alternativa para el terror vampírico en la era Crepúsculo: una radicalización de las formas capaz de extirparle al arquetipo todo su componente romántico y sumergirlo en su estado más primitivo. En cierto sentido, era lógico que el Neovampiro casto y melancólico de la franquicia creada por Stephenie Meyer generara un retorno a los orígenes, al Nosferatu más sucio y violento. Cuando se anunció que David Slade, director de 30 días de oscuridad, había fichado por el enemigo, muchos pensaron en una operación estilo Invasión de los Ultracuerpos. Otros conservamos la esperanza de que Slade pudiera inyectarle al Neovampiro una dosis lo suficientemente alta de terror primitivo como para lograr un cierto entendimiento entre ambos modelos.

Una vez visto el resultado, debemos concluir que, muy probablemente, estemos hablando de dos universos antagónicos: Slade hace una parte del trabajo demasiado bien (la que tiene que ver con los interludios en Seattle, plagados de neófitos sedientos de sangre, y con las dos facciones de villanos), pero ha descuidado en exceso el nucleo de la historia. Eclipse, la novela, podría haberse titulado Las tribulaciones de la joven Bella Swan, pues la batalla licántropos vs. vampiros (que Slade planifica y rueda con soltura) no es más que el telón de fondo de lo que de verdad interesa contar aquí: el triángulo amoroso que divide a la protagonista entre una no-vida eterna regida por los valores tradicionales o una entrega al placer efímero (e interracial). Así las cosas, el director se esmera en lo poco que le interesa del encargo —esta es, al fin y al cabo, la entrega más oscura de la saga— y deja que su vaina (o su segunda unidad) se encargue del drama romántico que realmente lleva el peso de la función.

No es esta una crítica que pretenda burlarse del componente emo del Neovampiro, ni de su supuesta devaluación del mito: al contrario, la saga Crepúsculo ha legitimado el género fantástico para los lectores adolescentes y ha vuelto a dejar entrar al vampiro en el zeitgeist. Con todo, un servidor debe confesar que hubo momentos en los que se sintió como un hooligan en la premiere de Sexo en Nueva York 2: es decir, impasividad total ante escenas que los diferentes equipos de la sala (Team Edward o Team Jacob) recibían con suspiros, explosiones de entusiasmo o escalofríos de gozo. No hay duda de que Eclipse cumple su parte del trato con su público potencial, pero a un espectador no converso se le hacen muy cuesta arriba su exceso de retórica sentimental,  su endeble lógica interna o su incapacidad para hacernos empatizar con una heroína que ha sido reducida al mero estatus de plot device. Tampoco ayuda que Kristen Stewart haya decidido poner el piloto automático, ni que sus dos compañeros masculinos pertenezcan, respectivamente, a la Escuela Derek Zoolander (el término es de Jordi Costa) y al Método Joey Tribbiani. No obstante, el espectador ya vampirizado de antemano no tendrá problema en perdonar todo los errores a una propuesta que, desde luego, sabe convertir el angst y la ansiedad adolescente en puro espectáculo veraniego.


David Slade le aplica una pátina de terror salvaje al universo de Stephenie Meyer, pero el resultado final sigue estando más cerca del romance por entregas. Nada que objetar, si no fuera porque el director no parece sentirse cómodo con las poco convincentes promesas de amor eterno que lastran un conjunto tedioso y demasiado serio como para ser considerado alto kistch.

5 comentarios leave one →
  1. Lucía permalink
    02/07/2010 9:38 am

    Me entusiasman tus buenas palabras y tu educación a la hora de hablar de Eclipse. Además, eres capaz de sacar algo bueno de esas dos horas de ñoñería vampírica y calentamiento de horcate de la chica que no puede cerrar la boca.

    Te aplaudo por esta crítica, porque ha tenido que ser verdaderamente difícil de escribir. ¡Muy bien, caballero heladero!

  2. 02/07/2010 2:31 pm

    Es la mejor entrega de la saga con mucha diferencia: Hay momentos ridículos, pero no al nivel de los mejores momentos de la primera o la segunda, pero, en líneas generales, es un blockbuster divertido y creo que lo más destacable son los flashbacks vampíricos.

    Además, hay una escena en la que Edward expres alo que el espectador piensa sobre Jacob “¿No tienes camisetas?”. Joder, que hasta Pattison tiene un momento GRACIOSO. Puto amo.

  3. Noel permalink*
    02/07/2010 8:05 pm

    Salanover, lo de las camisetas y el “I’m hotter than you” son dos réplicas moderadamente graciosas en medio de más de dos horas de épica romántica ultraseria… Así que no sé yo si coincidimos en lo de divertido, por más que el tono sea menos solemne que en “Luna Nueva”.

  4. 04/07/2010 8:02 pm

    Muy fan de Eclipse. De sus poses. De sus estrenos adelantados. De su público potencial. De su absoluta falta de escenarios más allá del bosque de la pochez. Por supuesto, no la he visto.

  5. 04/07/2010 8:03 pm

    La veo esta semana. A Lindyhomer le ha molado MIL. Quizá….quizá….pase algo imprevisible durante la película. Exijo un post venidero sobre Kristen Stewart y la posbilidad de Breaking Dawn part 2 Imax 3D. O sobre la especulación sobre ello.

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