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El mundo está preparado para Jackass

23/09/2010

Por dos razones fundamentales, que se cruzan como olas en un mar cultural no especialmente embravecido.

a) La eterna adolescencia: La semana pasada hablábamos de los procesos de fetichización que la cultura juvenil ha sufrido desde la generación de los baby boomers, que dan como resultado algunos intentos desesperados por ensanchar el edén adolescente. En otras palabras: la generación MTV (hogar natural de Jackass) está empezando a ingresar en la edad nostálgica, a darse cuenta de que sus mejores años están, posiblemente, tras ellos. Memories, poderoso primer single del nuevo disco de Weezer, podría entenderse como producto de este fenómeno… si no fuera porque Rivers Cuomo lleva refinando ese mensaje melancólico-pero-extrañamente-alegre desde The Good Life (Pinkerton, 1996). En cualquier caso, la elección de Memories como canción oficial de la inminente Jackass 3D está cargada de sentido, y no solo porque ambos grupos tienen a Spike Jonze en común. El show autolacerante de Johnny Knoxville y compañía siempre ha sido una suerte de resistencia casi numantina a madurar, o una forma de prolongar a través de los años la energía rabiosa e incontaminada de la juventud. Ya en la segunda película se notaba un tono melancólico, casi crepuscular: el hecho de que ninguno de los miembros del grupo se esté haciendo más joven hace que cada stunt tenga un significado y se convierta, prácticamente, en el último refugio de unos espíritus punks que se ven cada vez más asediados por las responsabilidades de la vida adulta. Normal que canten los coros: “Memories / Make me want to go back there, back there”.

b) La crueldad del nuevo bromance: Me resulta difícil comprender por qué me gusta más Get Him to the Greek (en España, Todo sobre mi desmadre) que Forgetting Sarah Marshall (en España, Paso de ti). A todas luces, el spin-off es una comedia menos inspirada que el original, además de un monumento a mayor gloria de un personaje que funcionaba perfectamente como secundario robaescenas, pero al que ser el plato principal le viene un poco grande. Entonces, ¿por qué me aburrí tanto cuando revisé Sarah Marshall y salí tan satisfecho de la otra? Creo que tengo una teoría que no pude expresar en mi crítica para Cine 365 porque, bueno, es un poco spoilerífica. Así que ve con cuidado si no la has visto, porque allá va: Get Him to the Greek es comedia tan medularmente cruel que casi está cualificada para ser considerada un Todd Solondz de multisalas. La amistad entre la estrella de rock y el joven ejecutivo se fundamenta en una serie de juegos de humillación cada vez más perversos, más cabrones, más incómodos para el espectador. No hay ningún punto de giro en el que el personaje de Jonah Hill se harte de intentar agradar a un alma tan podrida como la de Aldous Snow y este recapacite o se vea obligado a compensarle y enmendar sus errores. No. El final feliz postizo no es creíble: en el fondo, todos sabemos que el famoso seguirá humillando al Don Nadie durante el resto de sus vidas, y que ambos serán felices (de algún modo) en esa enfermiza relación simbiónica. Ahora, que alguien me señale las diferencias entre Jonah Hill en Get Him to the Greek y Steve-O en todo lo que hace.

Jacuzzi al pasado reúne las dos tendencias que he expuesto arriba: la generación de John Cusack se hace vieja y vuelve la vista atrás con nostalgia, pero descubre que su adolescencia no fue tan maravillosa como recordaban. De hecho, es posible que fuera una absoluta mierda (también la década en la que se desarrolló). Por tanto, lo que debería haber sido un bromance dulce en la línea de la asquerosa Te quiero, tío se convierte en un vodevil desagradable y misántropo. Y, claro, el autor de este blog la nombra inmediatamente su comedia preferida del año. Algunos somos más tolerantes que nunca a la idea de un grupo de hombres repulsivos comportándose como bestias despiadadas y sádicas los unos con los otros: recibamos, pues, esta nueva entrega de Jackass con los brazos abiertos y vayamos al Infierno por ello. Pero con una sonrisa.

2 comentarios leave one →
  1. 23/09/2010 11:58 pm

    Muy interesante tu perspectiva sobre Jaackass y el cada vez más largo viaje a la madurez de la sociedad varonil actual. Y la canción, efectivamente, le queda como anillo al dedo. Siempre me entretenido el programa y las películas. No depende de ello ni me resulta una genialidad ni algo de culto, pero me he echado buenas risas con lo que hace esta gente, sea estupido o no. Además, dudo que varios de los miembros sean tan idiotas como se les presupone. Al contrario. Han hecho de una “habilidad” mezclada con locuras su negocio millonario, y encima se lo pasan bien.
    Por otro lado, ya que comentas Todo sobre mi desmadre y demás, no me gusta ninguna de esas películas, ni ninguno de sus protagonistas (salvo John Cusack) ni, por lo general, ese nuevo rollo de comedia americana que ha empezado Judd Appatow, el personaje más ridiculo y sobrevalorado de la historia del cine moderno. Ni veo la gracia a la sublevación de actores frikis salvo en casos contados como la notable Kick-Ass. Pero no se porque, Jaackass si me gusta.

  2. 30/09/2010 2:36 pm

    Bravo (as usual)

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